Rescate Emotivo

Buenos Aires. Microcentro. Viernes al mediodia. Salgo de la oficina para fumar un pucho. Siempre que lo hago, aprovecho para caminar un poco y despejarme . Odio quedarme fumando en la puerta del edificio, como si fuera un tramite. Es un dia hermoso, soleado, unos 18 grados.
Llego a la esquina de 25 de Mayo y Corrientes, y veo algo que me saca de la rutina. Un perro esta parado en el borde de la vereda, viendo a la gente cruzar. Esta ahi parado como esperando algo. Me hizo acordar mucho a mi perra ("Bash". Murio hace poco mas de un mes), que se quedaba esperandome para cruzar...
Lo miro con un poco mas de detenimiento, porque algo no me cerraba, algo estaba fuera de lugar. Obviamente que ver un perro en el microcentro porteño no es normal, pero habia algo mas. Me doy cuenta, a pesar de verlo de costado, que esta demasiado flaco. En ese momento, el semaforo cambia. La gente no cruza mas, y el perro da media vuelta y se apoya contra la vidriera de la esquina (un local de "Winery"), donde da el sol. Se hace un ovillo, y se queda quieto. Evidentemente, estaba solo.
Me acerco, le hago un mimo en la cabeza, y me mira con ojos tristes. Tenia un collar puesto, pero ninguna chapita o algo con datos para ubicar a algun dueño. Estaba muy sucio, y al verlo mas de cerca, note que estaba realmente flaco, mas bien famelico y muy debil. Evidentemente era un perro que habia crecido en un hogar, y que se habia perdido o habia sido abandonado, y que carecia de los conocimientos, viveza o experiencia para sobrevivir en las calles de una ciudad como Buenos Aires. Mas adelante descubri un par de cosas mas que me hicieron comprender porque estaba tan flaco...
Lo primero que se me ocurrio, fue llevarlo hasta la comisaria que esta en la plaza de Corrientes y reconquista, y ver si ellos tenian algun telefono de algun organismo publico o alguien que se encargara.
Me levante y lo llame, silbando y chasqueando los dedos. El loco se levanto y me empezo a seguir! al principio dudando, guardando algo de distancia. Despues con un poco mas de resolucion. La gente nos miraba extrañados. Un tipo de traje "arreando" a un perro sucio y famelico por la avenida Corrientes.
Llegamos a la comisaria y me atiende un oficial joven. Le explico la situacion y trata de ayudarme, pero no sabia bien que hacer. Aparecio un tipo mayor, de traje (sin uniforme) que me miro con cara de pocos amigos y el oficial le explico la situacion. El tipo me mira con cara de ojete, y me dice que no pueden hacer mucho... Cuestion que el oficial llamo a algunos numeros pero nadie dio ni una pista certera de que hacer o a donde llamar. Mientras, le consegui un poco de agua y fui a un kiosko y al no encontrar comida para perros, compre unas galletas de arroz. El loco las olfateo y ni bola. Me parecio raro que, muerto de hambre como estaba, ni comiera. Imagine' que deberia estar deprimido o algo asi.
Pasado un rato, tenia que volver a la oficina, por lo que lo deje ahi y le pedi al oficial que me (nos) habia atendido que tratara de encontrar alguna solucion. Le deje una tarjeta mia con mi nro. de celular y, viendo que el perro se habia quedado ahi quieto, acurrucado al sol, me fui.
A media tarde, sali' de nuevo a fumar, aunque esta vez el cigarrillo era una excusa. Queria ir y averiguar que habia pasado. Cuando estaba llegando a la comisaria, vi al perro acurrucado en un cantero. Al acercarme a la puerta de la comisaria, salio el tipo de traje, se paro en la puerta y me dice, cortante, que no habian encontrado a nadie, que la municipalidad no se hace cargo y que nadie puede hacer nada.
Me acerco al perro, y confirmo lo que habia visto antes. Estaba muy, pero muy flaco, lleno de pulgas, y totalmente abandonado, deprimido. Me partio' el alma.
Volvi a la oficina, y empece a buscar info en internet. Queria que, por lo menos, lo revisara un veterinario.
Mientras buscaba, hablaba con mis compañeros de trabajo, y con veterinarias (por telefono), en mi cabeza la situacion fue tomando forma clara.
  • Nadie se hacia cargo de los animales sueltos.
  • No iba a conseguir un veterinario que se trasladara hasta el microcentro hasta el lunes o martes.
  • No habia donde dejarlo.
  • Si se quedaba en la calle, no iba a durar mucho.
Quedaba una sola salida: Llevarmelo a casa.
Ahora, eso era mas facil decirlo que hacerlo. No tengo auto, y nadie queria subir un perro pulgoso y mugriento al suyo. Ademas, me preocupaba el estado de salud del pobre perro.
Hable con dos veterinarios: el que atendia a mi perra, y otro que me recomendo una amiga. Los dos me tranquilizaron, y coincidieron en que lo que mas necesitaba ahora el perro, era comida, techo y cariño.
Consegui el telefono de una agencia de taxis que tienen unidades que aceptan mascotas, y me fui a la plaza a buscarlo, rogando que no se haya ido. El sol ya se habia ido (eran las 7 de la tarde) y hacia frio.
Lo encontre despues de buscar por la plaza que esta antes de la comisaria, abajo de un banco, tiritando. Llame al radiotaxi, pedi un auto, y me lo lleve a casa.
Mientras esperaba el taxi, le pedi a mi primo Fernando que se acercara a la veterinaria y comprara una pipeta antiparasitos (para las pulgas) y alimento balanceado. Cuando llegamos el loco subio hasta casa con un poco mas de determinacion, comio un poco del alimento balanceado, y en el patio de casa encontro una de las pelotas de tennis que usaba mi perra anterior y se puso a jugar!
Despues voy a escribir lo que paso desde el viernes hasta hoy. Por ahora, estoy dandole lo que me dijeron que necesita: comida, techo y cariño.
Espero que se ponga bien.

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